José Rodríguez de Arellano, CEO de la cadena Plenoil, desvela su modelo de negocio: «Tenemos muy pocos costes, con muy poco escalafón jerárquico y una pirámide de decisión reducida», pero insiste en que compran la gasolina a las grandes cadenas y utilizan los aditivos recomendados por CLH

14 Julio 2020 | abc.es

Mucho se ha especulado sobre cómo es posible que las gasolineras «low-cost» ofrezcan unos precios mucho más bajos que las cadenas convencionales. En conversación con este periódico, José Rodríguez de Arellano, CEO de Plenoil, apunta que no existen diferencias de producto, sino que la clave está en unos márgenes muy reducidos y una mayor agilidad, lo que permite a este tipo de gasolineras ofrecer el precio del litro un 10% más barato de media.

«La clave es que tenemos muy pocos costes, con muy poco escalafón jerárquico -tan solo cuatro niveles, detalla, incluyéndole a él- y una pirámide de decisión reducida. Tenemos menos gastos y nos permite ser más ágiles», explica Rodríguez de Arellano. El directivo asegura que el producto «es el mismo», y aunque reconoce que los aditivos sí son diferentes, «empleamos los que recomienda CLH (la empresa que transporta y almacena los productos petrolíferos en España)».

«No hay ningún organismo independiente que diferencie entre los aditivos diciendo que uno es malo y otro no», asegura Rodríguez de Arellano. «Técnicamente es imposible demostrar que un aditivo es mejor que otro. Mi combustible es el mismo que el de las grandes petroleras, y los aditivos, los que recomienda CLH», insiste.

El directivo sostiene que el margen de este tipo de compañías «es muy bajo, entre el 0,5 y el 1%», puesto que apuestan por una «política muy agresiva en precios para lograr volumenes». También critica el término «desatendidas», como las define el ministerio de Industria. «De 8 de la mañana a 9 de la tarde tenemos personal en pista. Damos un servicio que el 90% de las tradicionales ha eliminado».

Un 10% más baratas

Con un modelo de negocios sin franquicias, Plenoil aspira a convertirse en 2022 en la primera empresa independiente de gasolineras, con 150 estaciones de servicio y 500 millones de litros despachados anualmente. En la actualidad, ostentan 40 estaciones de servicio, principalmente en Madrid, y de Alicante a Cádiz. «Vamos a entrar fuertes en el resto de Andalucía, Galicia, Cantabria, Asturias y País Vasco», adelanta.

Durante la pandemia de coronavirus, la compañía no aplicó ningún ERTE a su personal de pista, a pesar de que la facturación se desplomó un 70%. «Tuvimos a todo el mundo en pista, desinfectando tras cada cliente para reducir el riesgo. Y a los que están en pista les subimos el sueldo un 20%».

El directivo cree que el impacto del coronavirus beneficiará a su modelo de negocio, puesto que no hay que entrar en un espacio cerrado para efectuar el pago. Además, «el efecto precio nos va a favorecer según empeore la situación económica, el cliente nos va buscando, por el mejor precio. Somos de media un 10% más baratos», explica.

A partir del año que viene, prevé instalar puntos de recarga en sus nuevas gasolineras, como obliga la legislación. «Plenoil suministra energía para su vehículo. Si el 30% de vehículos fuera eléctrico, ¿cómo no íbamos a tener puntos de recarga? Eso sí, cuando el volumen permita no cobrar un sobreprecio. Por eso no vendemos gasolina 98, porque la venderíamos muy cara». Pero también advierte: «Tenemos una gasolinera en Albacete con dos puntos de carga. En dos meses no ha ido nadie. Y supone una inversión de 40.000 euros». Por eso, aboga por la «neutralidad tecnológica», puesto que, a su juicio, «el mercado va a ir por la generación de combustible sin emisiones».